Cultura y Leyendas

La tradición oral, con más afán glorificador que rigor histórico, cuenta que a finales del siglo VIII, el Emperador Carlomagno se encontraba por nuestras tierras en plena guerra con los sarracenos y al llegar a la cima de la montaña de Puig d'Afrou, ante la gran belleza que se mostraba a sus pies exclamó: "¿Qué valle tan bonito, parece el Valle de los Ángeles". De esta gesta se hace eco el texto esculpido en piedra en la fachada de Can Camps, en la calle d'Avall (antigua casa del gobernador). Lo cierto es que en el año 778 sólo una parte del ejército de Carlomagno pasó por nuestras tierras en dirección a las del Ebro; el resto sólo es hacer volar la imaginación colectiva.

Sin embargo, con un poco más de rigor histórico, Joan Coromines cita el origen de nuestra población en su gran obra Onomasticon Cataloniae: "(...) Vallis Anglensis (...) En una palabra ha habido siempre dos pueblos más o menos importantes en este valle, con dos iglesias, y parece, adhuc, cuatro. Era el VALLE DE ECLESIIS, el valle de las Iglesias (...) ".

Deberá pasar casi un siglo para encontrarnos con la derivación actual del nombre de Anglés. Así lo señala Villanueva en su obra sobre las iglesias de Cataluña, cuando menciona un documento del año 949: "valle que dicitur Anglés".